La dieta de la granada antioxidante

La dieta de la granada para adelgazar contiene un potente antioxidante que te ayuda a mantenerte joven y delgada; además, te mantiene alejada de diferentes enfermedades como el cáncer.

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Debes eliminar de tu dieta todos los productos procesados, empieza a comer saludablemente cada tres o cuatro horas; las comidas deben consistir en verduras frescas o frutas, proteínas magras y granos enteros.

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  • Desayuno: Omelette de clara de huevo con ½ taza de vegetales, ½taza de fruta, té verde
  • Mediodía: zanahorias pequeñas, apio, ½ taza hummus
  • Almuerzo: Pechuga de pavo sándwich con espinacas y tomate en pan de grano entero, ensalada de espinaca pequeña
  • Merienda: ½ taza de ensalada de atún graso con seis galletas de alto contenido de fibra
  • Cena: 4 onzas de salmón a la parrilla, ½ taza de arroz integral, 2 tazas de verduras cocidas
  • Aperitivo: Dos claras de huevo con una pizca de sal marina.

También es bueno agregar dos granadas a tu dieta cada día, coma todas las semillas de la fruta a primera hora de la mañana con el desayuno y la segunda granada cómela a la media tarde.

Debes elegir una rutina de ejercicios que te mantenga activo por un mínimo de cuatro días y un máximo de seis días a la semana; el programa debe incluir ejercicios aeróbicos, entrenamiento de resistencia y entrenamiento de la flexibilidad; sesiones de entrenamiento debe ser de al menos 30 minutos pero no debe exceder de 90 minutos.

La granada es una fruta con bajo contenido calórico y poco azúcar, siendo ideal en las dietas para adelgazar; posee grandes cantidades de vitaminas (A, B, C, D, E y K), así como también potasio, hierro, fósforo, calcio y otros minerales; gracias a los polifenoles, tiene la capacidad de eliminar los radicales libres; el color rojo lo aporta las antiocianinas, muy buenas para tratar varias enfermedades.

La mejor manera de consumir la granada, es cortando la corona ubicada en su parte superior, eliminar la parte amarilla clara, teniendo cuidado de no agujerear las semillas; luego, cortar la piel en cuartos desde el tallo; colocar en un recipiente con agua fría durante cinco minutos, “rompiendo” cada sección con los dedos; elimina piel y membrana; las semillas se quedan en el fondo; sácalas y después deja que se sequen encima de un papel absorbente.

La granada nos brinda muchos beneficios, además de deliciosa, es conocida por sus excelentes ventajas al organismo, las más populares son:

La granada también ayuda a reducir los niveles de colesterol y a tratar enfermedades cardiovasculares; además debido al efecto antioxidante de consumir granada, sirve para prevenir la arterosclerosis, la angina de pecho, la trombosis y el infarto de miocardio; a su vez, minimiza el estrés oxidativo, aumentando la placa de ateroma; ayuda a reducir el colesterol malo, LDL y reparar las lesiones vasculares.

El consumo de granada es muy buena para el cuidado de la piel, esto es gracias a la gran cantidad de vitamina C que contiene, ideal para incrementar el proceso de cicatrización de heridas en la piel y de vitamina A, que ayuda a la regeneración de los tejidos y las mucosas; por sus capacidades antioxidante y regenerativa es buena para el mantenimiento de la salud de la dermis, siendo recomendada también por cuestiones estéticas, ya que deja la piel en mejor estado, previniendo las arrugas, la flaccidez, las manchas, el envejecimiento y las “patas de gallo”.

Su consumo también es ideal para casos de estreñimiento; porque cuenta con una gran cantidad de fibras solubles, aunque difiere si consumimos el fruto o el zumo de granada; en este último caso se puede perder bastante; tiene efecto prebiótico y evita el estreñimiento; si se padece de problemas de mucosa digestiva o intestinal, es mejor el fruto, para evitar irritación.

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La granada también es un potente diurético, por su contenido de potasio y sodio; se usa como diurético y también para evitar la retención de líquidos en los tobillos (un mal típico en las embarazadas).