La dieta thinking sin efecto rebote

Para todas aquellas mujeres que no están conformes con su peso, y ya han probado más de una dieta, llega esta nueva alternativa llamada la dieta thinking, la cual, de una manera muy saludable, nos ayudará a bajar esos kilos de más que siempre nos atormentan, lograrás además conseguir una nueva forma de vida, que no solo te hará bajar de peso, sino que te ayudara con tu salud.

dieta-thinking

La dieta thinking se trata de un plan que propone no solo soluciones alimenticias para perder esos kilos de más, sino que también ofrece planes de coaching y asesoramiento psicológico para conseguir establecer una mejor relación con la comida, todo con el fin de mantener el peso deseado evitando así el gran temido efecto rebote; a continuación podrás ver cómo funciona la dieta thinking y cuáles son sus ventajas.

Quizá te pueda interesar: 10 ejercicios para tener los glúteos perfectos

El español Diego de Olmedilla es el creador de la dieta thinking, quien tras realizar múltiples dietas a lo largo de su vida consiguió finalmente perder peso combinando una alimentación saludable con ejercicio, motivación y psicología, para mejorar nuestra relación con la comida y ayudarnos a mantenernos saludables y en el peso deseado.

La dieta thinking es la mejor opción para todas aquellas personas que están conscientes de que su relación con la comida no es la mejor; esta dieta es un gran beneficio para todas aquellas personas que poseen sobrepeso por comer de forma ansiosa, por hacerlo de manera desorganizada, compulsiva o abundante, o aquellas personas que encuentran en la comida el refugio y solución a todos sus problemas.

Ahora la pregunta es cómo funciona la dieta thinking; pues este método alimenticio se basa en cuatro pilares:

La dieta thinking tiene una nutrición equilibrada basada en la dieta mediterránea, con frutas y verduras frescas y de temporada, comiendo en porciones controladas pero cinco veces al día y controlando siempre el exceso de grasa y aceite en nuestras comidas; comer saludable y evitar los excesos son claves fundamentales en este plan.

Se necesita un seguimiento médico para evaluar de cerca los avances del paciente.

También es importante la orientación psicológica para trabajar nuestra relación con la comida.

Realizar ejercicio físico, imprescindible para una vida saludable.

La dieta thinking se trata de un plan absolutamente personalizado y adecuado a las necesidades de cada paciente, que son siempre diferentes.

La dieta thinking se divide en tres fases:

Primera fase – pérdida de peso: Esta fase es donde el paciente comienza a descubrir las claves para rebajar y mantener su peso.

Segunda fase – la de consolidación: Cuando estamos a punto de alcanzar la meta para llegar al peso ideal.

Tercera fase – la de mantenimiento: Esta fase dura entre dos y tres meses y es en la que se aprende cómo incluir todos los alimentos en nuestra dieta, hasta los nocivos, consiguiendo convivir con ellos en armonía.

Quizá te pueda interesar: Consejos para evitar la caspa

La dieta thinking promete, según su creador Diego de Olmedilla, que no habrá recaídas o efecto rebote, pues se trabaja no solo la pérdida de peso mediante una alimentación sana, sino también el aspecto psicológico involucrado en el exceso de kilos y nuestra forma nociva de comer; la integración además del ejercicio y de orientación psicológica sirve para aumentar la confianza en el éxito de este plan.

Artículos Relacionados

Leave a Comment