La eficaz dieta de la naranja

La dieta de la naranja se sustenta en la gran cantidad de propiedades que tiene la naranja, este cítrico repleto de vitamina C impide que nos enfermemos en invierno; pero, además, esta deliciosa fruta tiene la capacidad de ayudarnos a bajar de peso y a sentirnos mucho mejor; además es perfecta para el verano.

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La naranja tiene tantos beneficios que no nos alcanzan las líneas para detallarlos uno por uno; con un sabor característico, intermedio entre ácido y dulce, un aroma perfumado y un tono que llama la atención, la naranja es una fruta muy bien valorada.

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La naranja no solo es muy rica, sino que aporta una gran cantidad de beneficios a nuestro organismo; tales como:

Limpia las encías y la lengua: El jugo de naranja natural ayuda también a evitar la sequedad bucal, a desinflamar las encías, perfecto si tienes gingivitis, a sanar llagas y a tener una buena salud oral; puedes también frotar el interior de la cáscara de la fruta después de cepillarte los dientes o aplicar la parte blanca de los gajos para sanar las erupciones.

Elimina infecciones en la garganta: La naranja descongestiona los residuos tóxicos y las bacterias que se acumulan en las amígdalas en particular y en la garganta en general; no es necesario colarlo, para que así la pulpa pueda lavar la garganta a su paso.

Aumenta las defensas: Una de las propiedades más conocidas de la naranja; esto se debe a la vitamina C que aporta esta fruta; ya sabes, un zumo o una naranja al día te aleja de la gripe, la tos, la congestión nasal y demás.

Depura los intestinos: Uno de los motivos por los cuales este cítrico te sirve para perder peso es porque ayuda a eliminar todas las toxinas y lo que se acumula en tus intestinos, evitando el estreñimiento; ten cuidado con las cantidades, porque puedes causar el efecto contrario y sufrir diarreas; lo importante es que te ayude a remover los residuos que se “pegan” en las paredes del intestino.

Perder peso: No tienes que pasarte un mes comiendo solo esta fruta, pero sí beber dos litros de zumo de naranja al día (uno en ayunas y otro por la tarde); siempre tienes que dejar pasar media hora para desayunar y no beber la segunda ración al menos hasta dos horas después del almuerzo o última ingesta.

Es importante que el zumo de naranja tenga que ser recién exprimido, por lo tanto, no lo prepares a la mañana para beber a la tarde ni en la merienda para el día siguiente; con un buen exprimidor tardarás cinco minutos en tener tu litro de zumo listo; según el tamaño de la fruta y la cantidad de zumo que tenga cada una, un litro son aproximadamente 16/18 naranjas; nunca consumas zumo de naranja enlatado o embotellado, por más de que te aseguren que es el más natural del mundo.

La dieta de la naranja no se trata únicamente de beber zumo de naranja, sino también de llevar una dieta saludable y equilibrada, hacer deporte y mantener hábitos buenos para tu salud; en lo que se refiere a la alimentación, recuerda:

  • Come muchas frutas y vegetales crudos.
  • No te olvides de las legumbres.
  • Consume frutos secos.
  • Prefiere harinas y azúcares integrales.
  • No comas dulces, postres o bollería.
  • No bebas refrescos, café ni bebidas alcohólicas.
  • Prefiere el té antes que el café.

Referente al ejercicio, procura cumplir con una rutina de media hora, dos o tres veces a la semana; puedes salir a caminar, andar en bicicleta, trotar, sacar a pasear al perro, jugar con tus hijos, bailar, subir por las escaleras o nadar; no es necesario apuntarte en una academia.

Para terminar, no olvides en cuanto a los hábitos saludables:

  • Dormir 8 horas al día (seguidas)
  • No fumar.
  • Eliminar el estrés.
  • Practicar la meditación, yoga, taichí o lo que quieras.
  • Reducir las presiones y obligaciones.

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Con la dieta de la naranja no solo podrás perder peso, sino que también podrás:

  • Limpiar la sangre.
  • Mejorar el trabajo del hígado.
  • Tener una piel más bonita.
  • Disolver los residuos del estómago.
  • Sanar úlceras estomacales.
  • Prevenir o sanar infecciones.
  • Cicatrizar heridas.
  • Tratar la pancreatitis.
  • Mejorar la fluidez de la bilis y el jugo pancreático.
  • Combatir el estreñimiento.
  • Mejorar las hemorroides.
  • Desinfectar y depurar el colon.
  • Remover las mucosidades del cuerpo.
  • Fortalecer el sistema inmune.
  • Reforzar la salud de los riñones.
  • Mejorar la capacidad de las glándulas.
  • Tratar quistes, tumores, ulceraciones.
  • Reducir la inflamación de la vejiga.

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